El gráfico de la producción diaria de una de nuestras plantas, fechado el 5 de diciembre de 2024, muestra un caso interesante para analizar las oportunidades y criticidades de la gestión de la energía fotovoltaica.
1. Fase inicial: crecimiento matutino
Hora: Alrededor de las 08:00 horas.
Producción: Inicio gradual, en consonancia con el aumento de la irradiación solar.
Esta fase refleja el comportamiento normal de un sistema fotovoltaico eficiente, que sigue el ciclo solar.
2. Fase punta: producción máxima
Hora: Alrededor del mediodía.
Producción: Alcanzando el máximo, con un rendimiento estable y óptimo.
Durante esta fase, la planta trabaja a la máxima capacidad disponible, aprovechando las condiciones atmosféricas favorables.
3. Fase crítica: parada de la producción
Horario: Por la tarde.
Producción: Fuerte descenso de la producción.
Causa: Ni un problema atmosférico ni técnico, sino la saturación de la red eléctrica, que impidió seguir aportando energía.
Consecuencia: El inversor se vio obligado a detener o reducir la producción, por lo que la energía no se aprovechó y se desperdició energía potencial.
Problemas y oportunidades
Los problemas críticos encontrados
Red saturada: La falta de capacidad de la red para absorber toda la energía producida es una limitación habitual en algunas zonas.
Pérdidas económicas: cada hora de energía no inyectada equivale a energía producida que no se aprovecha.
Nota: los valores en euros que aparecen en la captura de pantalla de la aplicación de monitorización los calcula la aplicación con una tarifa fija configurada manualmente y no corresponden a ingresos reales.
Posibles soluciones
A corto plazo:
Colaboración con el operador de la red para supervisar y resolver los frecuentes casos de saturación.
A medio y largo plazo:
Sistemas de almacenamiento: la integración de baterías de almacenamiento, como las de iones de sodio, permite almacenar el exceso de energía y utilizarla más tarde, reduciendo la dependencia de la red.
Optimización de la gestión: adopte las soluciones que mejor equilibren los picos de producción y el consumo.
Por qué son esenciales los sistemas de almacenamiento
Este caso demuestra claramente lo importante que es contar con un sistema de almacenamiento avanzado capaz de:
Maximizar el valor de la energía producida.
Reducir los residuos.
Aumentar la propia independencia energética.
Las baterías de iones de sodio son una solución eficaz, con celdas sin litio ni cobalto. Con estos sistemas, podemos optimizar la producción fotovoltaica y afrontar con éxito los retos de la saturación de la red.
Invertir en soluciones inteligentes de gestión de la energía no es sólo una opción estratégica, sino una necesidad para un uso más eficiente de la energía producida.
La caída de la tarde que se describe aquí es precisamente el momento en el que habría que conservar la energía en lugar de perderla: para entender cómo, mira ¿Cómo funciona el almacenamiento de iones de sodio? y el módulo HEIWIT-NA de 10 kWh.
