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Heiwit consigue la primera certificación de un inversor conectado a la red para baterías de ión-sodio: un gran avance para el almacenamiento de energía

1 de agosto de 2025 | Perspectivas, Baterías de iones de sodio, Revista de prensa

En el panorama mundial del almacenamiento de energía, la obtención del primera certificación oficial de un inversor conectado a la red combinado con baterías de ión sodio marca un hito. El resultado obtenido por el equipo de Heiwit representa no sólo un avance tecnológico, sino también una validación del sistema que abre nuevas oportunidades para la integración de las energías renovables y la descarbonización de las redes eléctricas.

Por qué es crucial la certificación de un inversor conectado a la red

En el sector del almacenamiento electroquímico, la certificación de inversores para la conexión a la red de acuerdo con normas como CEI 0-21 (baja tensión) o CEI 0-16 (media tensión) es un requisito previo esencial para garantizar la seguridad, la fiabilidad y la plena interoperabilidad con los operadores de la red. Hasta ahora, la certificación oficial estaba reservada exclusivamente a los sistemas basados en baterías de litio o plomo. Las baterías de iones de sodio, aunque ya se utilizaban en proyectos piloto, aún no habían superado el complejo procedimiento de pruebas y validación exigido por los organismos de certificación.

Heiwit ha abordado con éxito este proceso desarrollando una solución que combina baterías de iones de sodio de última generación con un inversor trifásico industrial, optimizado para manejar las características de tensión y corriente típicas del sodio.

Etapas de la certificación: pruebas, ensayos y conformidad

El camino hacia la certificación implicó pruebas exhaustivas de:

  • Compatibilidad electromagnética (CEM)

  • Respuesta a las órdenes de la red (por ejemplo, antiembarque, ajuste de frecuencia/tensión)

  • Seguridad eléctrica y eficiencia energética

  • Interfaz BMS-inversor, con supervisión y gestión activas de la célula de sodio.

Uno de los aspectos más complicados fue la calibración de los límites de tensión y corriente, ya que las baterías de iones de sodio tienen curvas de carga y descarga diferentes a las de litio. Para ello fue necesario personalizar el firmware del inversor y desarrollar nuevas estrategias de equilibrado, comunicación CAN y algoritmos de protección integrados.

Un disco que abre nuevos mercados

La consecución del primera certificación de sodio conectado a la red sitúa a Heiwit como “pionero” internacional. El potencial es enorme: los sistemas de iones de sodio son intrínsecamente más seguros (sin riesgo térmico, no inflamables), sostenibles (sin litio ni cobalto) y prometen costes más bajos con materias primas más abundantes. Gracias a la certificación, ahora pueden instalarse en plantas incentivadas, comunidades energéticas y proyectos a escala de servicios públicos con pleno cumplimiento de la normativa.

Heiwit sigue invirtiendo en investigación y desarrollo para superar los límites de la innovación y ofrecer soluciones verdaderamente disruptivas en el sector del almacenamiento. Con este hito, se abre una nueva era para las baterías de iones de sodio en Europa y en todo el mundo.