a transición hacia las fuentes de energía renovables ha sido testigo de numerosas innovaciones y avances en los últimos años. Entre ellos destaca una nueva propuesta de mercado que podría revolucionar el sector energético: la nube fotovoltaica. Este concepto, desarrollado por primera vez por una empresa toscana, representa un enfoque innovador que utiliza el modelo de computación en nube aplicado a la energía solar.
Pero, ¿qué es exactamente la nube fotovoltaica, cuánto cuesta y cómo funciona?
Averigüémoslo juntos.
¿Qué es la energía fotovoltaica en la nube?
En Fotovoltaica en la nube es una solución energética innovadora que le permite aprovechar la energía solar sin tener que instalar físicamente paneles solares en su tejado. Se trata, por tanto, de un sistema que permite adquirir y gestionar virtualmente la producción de energía solar. Esta solución es especialmente útil para las personas que viven en bloques de pisos o en casas donde la instalación de un sistema fotovoltaico no es viable. Además, permite a las personas participar en la producción y venta de energía renovable, recibiendo los beneficios económicos y medioambientales asociados, pero sin las complejidades de la instalación y el mantenimiento.
La idea que subyace a este modelo es similar a la de los servicios en la nube en el sector informático. En lugar de poseer y explotar directamente un sistema solar, los consumidores pueden alquilar una parte de una gran planta industrial, propiedad de la empresa.
¿Cuánto cuesta la nube fotovoltaica?
El coste de la nube fotovoltaica está estructurado en más competitivo que un sistema fotovoltaico convencional. Los usuarios adquieren un paquete energético por un periodo de 30 años. El precio de este paquete varía en función de la cantidad de energía necesaria, pero suele estar en consonancia con los costes de instalación de un sistema fotovoltaico equivalente.
Por ejemplo, un paquete que garantice una producción anual de 4000 kWh tiene un coste inicial de 3.706 €, muy inferior al de una instalación solar equivalente. Este precio incluye el coste total durante 30 años, durante los cuales el usuario tiene derecho a percibir los ingresos de la venta de la energía producida por su parte de la nube fotovoltaica.
Ventajas para los consumidores
La fotovoltaica en la nube ofrece numerosas ventajas a los consumidores:
- no tienen que instalar paneles solares en su tejado, lo que elimina los problemas asociados a su mantenimiento y limpieza
- el paquete energético es transferible, lo que significa que si un usuario cambia de vivienda, puede llevarse consigo su “huella energética” o revenderla a otras personas
- facturas se reducen significativamente hasta 100% y más allá si desea
- no hay tiempo de espera ni se necesita autorización para instalar un sistema solar, lo que lo hace accesible a más personas.
- Los usuarios pasan a formar parte de una comunidad energética, que contribuye a la construcción de nuevas plantas fotovoltaicas y a la financiación de la energía solar.
Comparación con otras soluciones
La fotovoltaica en la nube no es un concepto completamente único: existen, por ejemplo, empresas que ofrecen soluciones similares, aunque con modelos ligeramente distintos. Algunas proponen un sistema en el que los usuarios adquieren una especie de batería virtual, que permite almacenar la energía producida por un sistema fotovoltaico doméstico o una red de sistemas para su uso futuro.
La principal diferencia es que la fotovoltaica en la nube no requiere instalación doméstica y se basa en una red de instalaciones a gran escala, mientras que programas como el que acabamos de ilustrar pueden requerir una instalación física, aunque con la ayuda de una batería virtual para optimizar el uso de la energía.
Entonces hay otra solución: el tokenización de la energía fotovoltaica. Heiwit es un token innovador que hace que invertir en energías renovables sea fácil y asequible. Cada Heiwit representa 100 vatios de potencia de una central de energía renovable, como un sistema fotovoltaico, sin necesidad de instalar nada en casa. Al comprar un token Heiwit, te conviertes en copropietario de una parte de una planta de energía renovable y tienes derecho a recibir los beneficios de la venta de la energía producida.
Cada ficha cuesta 109 euros, con una vida media de 30 años. Con Heiwit, la energía producida se vende directamente y los beneficios ayudan a compensar los gastos energéticos personales, sin necesidad de almacenamiento físico. Cada ficha evita aproximadamente 33,11 toneladas de CO2 durante su vida útil.. Además, a medida que suben los precios de la energía, aumenta el valor de su Heiwit, lo que ofrece beneficios económicos a lo largo del tiempo.
Utiliza la energía de tus tokens para recargar coches eléctricos, reduciendo la contaminación. Heiwit es una inversión transparente y segura, vinculada a instalaciones reales y monitorizadas.
Una innovación italiana única y 100%
La nube fotovoltaica representa una innovación italiana única y 100%. Esta solución podría tener un impacto significativo en el mercado de la energía solar, especialmente en Italia, donde la normativa y las condiciones de instalación de sistemas solares pueden ser especialmente restrictivas.
La idea de poder utilizar la energía solar sin tener que instalar físicamente un sistema podría allanar el camino para una mayor difusión de las energías renovables, que ofrece una solución viable incluso para quienes viven en contextos de vivienda complejos.. Además, el modelo empresarial basado en un paquete energético a largo plazo podría influir en nuestra forma de concebir la energía, haciendo más fácil y accesible la participación en la transición energética.
Con un coste inicial inferior al de un sistema fotovoltaico convencional y numerosas ventajas para el consumidor, este modelo ofrece una solución práctica y flexible para quienes deseen contribuir a la transición a las fuentes de energía renovables sin las complejidades de instalar y mantener un sistema solar físico.
¿Quiere formar parte del cambio? Más información sobre nuestra ficha Heiwit.
